17/5/09

Mi techo es su suelo la veo cuando escucho, la encuentro y me muero. Su piso es mi cielo, me vence aunque lucho su olor de aguacero. No sabe que existo no advierte que espero un buen empujón del destino; mientras tanto soy solo el vecino.
Ella vive arriba en el sexto piso yo escucho sus pasos; yo panza arriba tirado en el piso viendo el cielo raso; parece un bongo sus pies en la duela con esa rutina del cisne, así es como empiezan los chismes.
Casi la puedo puedo ver, persigo el camino del baño a la sala, escucho caer su blusa de lino, ya esta en la cama. Yo en cobertizo soñando con ella, con la bailarina vecina. Se olvido de cerrar la cortina.
La bailarina vecina se pone el tutú en el espejo, yo estiro el pescuezo pa' verla en vitrina. La bailarina vecina recorre mi techo en puntillas y le hace cosquillas de esquina en esquina ¿sabrá algo de mi la inquilina?.
Ojos de luna, pelo de yegua, su piel es de seda, la espero a la una, paciencia sin tregua flotando en la acera y surfeo la ola que deja su espalda rumbo del Teatro Victoria, el resto lo se de memoria.
Mañana sera con todo el rigor la misma odisea ¿que plan detendrá el tímido amor? que sea lo que sea.